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Custodia compartida en Fráncfort: cuándo encaja
Cada vez más progenitores quieren repartirse el cuidado a partes iguales tras la separación. Para los hijos puede ser una buena solución, pero exige mucho de los padres y del día a día.
Karcher Rechtsanwälte en Fráncfort del Meno, centrado en el divorcio de mutuo acuerdo y el derecho de familia internacional. Asesoramiento en alemán, inglés y español.
Parte de nuestra guía Custodia y régimen de visitasCustodia compartida y modelo de residencia: la diferencia
Tras una separación se plantea la pregunta de con quién vivirá el hijo en adelante. Para el cuidado cotidiano se han consolidado dos modelos básicos.
En el modelo de residencia el hijo tiene su centro de vida con uno de los progenitores; el otro ejerce un régimen de visitas regulado, por ejemplo los fines de semana y en vacaciones. En el Wechselmodell (custodia compartida), llamado también modelo paritario, el hijo vive en cambio aproximadamente por mitades con ambos progenitores y es atendido por los dos en partes casi iguales.
La custodia compartida no es un caso estándar que se dé por sí solo. Es una decisión consciente y funciona únicamente bajo determinadas condiciones.
Ningún modelo impuesto por ley
La ley no prescribe ningún modelo de cuidado concreto. No menciona ni el modelo de residencia ni la custodia compartida como caso normal. El criterio es únicamente el interés del menor en el caso concreto.
El marco jurídico lo forman dos ámbitos: el régimen de visitas, según el cual el hijo tiene un derecho propio al contacto con ambos progenitores y cada progenitor está facultado y obligado al contacto (§ 1684 BGB), y las reglas sobre la responsabilidad parental (§§ 1626 y ss., 1671 BGB).
La ley no pregunta qué desean los padres, sino qué sirve mejor al hijo.
Eso significa también que una custodia compartida no puede imponerse porque un progenitor la considere justa. Tiene que encajar con el hijo y con su día a día.
¿Puede el juzgado ordenar la custodia compartida?
Lo ideal es que los progenitores acuerden ellos mismos un modelo de cuidado. Si no lo logran, puede decidir el juzgado de familia.
El Tribunal Supremo Federal ha aclarado que un juzgado de familia puede ordenar una custodia compartida como régimen de visitas incluso contra la voluntad de un progenitor, pero solo cuando ese modelo sirva mejor al interés del menor en el caso concreto (BGH, auto de 1 de febrero de 2017, XII ZB 601/15).
Eso no es una predeterminación a favor de la custodia compartida. El juzgado examina cada caso por separado y no ordena el modelo paritario si faltan los presupuestos de hecho.
De qué depende que funcione en la práctica
Para que el modelo se sostenga deben concurrir varias condiciones. Afectan menos a la situación jurídica que al día a día vivido.
- Cercanía física de ambos hogares, trayectos cortos y, a ser posible, el mismo colegio o guardería.
- Una comunicación sólida y con pocos conflictos entre los progenitores sobre la vida diaria del hijo.
- La disposición sincera de ambos a coordinarse y a rodar juntos.
Cuanto más pequeño es el hijo, mayores son las exigencias; los niños pequeños necesitan estructuras especialmente fiables. Y cuanto mayor es el conflicto entre los padres, más difícil resulta el modelo: un conflicto parental muy escalado habla por regla general en contra de la custodia compartida, porque la coordinación constante se convierte entonces en una carga para el hijo.
Lo que hay que tener en cuenta en la pensión
El modelo de cuidado repercute en la pensión. En el modelo de residencia rige de forma simplificada: un progenitor aporta su parte mediante el cuidado y el otro mediante el pago.
En una custodia compartida paritaria real eso se desplaza. Aquí ambos progenitores están en principio obligados a pagar en dinero, y la necesidad del hijo se calcula de otro modo que en el modelo de residencia. No pueden darse cuotas ni importes generales; dependen de la situación de ingresos y del reparto exacto y deberían calcularse con asesoramiento en el caso concreto. Cómo se determina la pensión de los hijos en el caso normal, según la tabla de Düsseldorf y los criterios del tribunal regional superior de Fráncfort, lo explica pensión de alimentos: leer bien la tabla de Düsseldorf.
La custodia compartida en Fráncfort del Meno
También el marco local influye. Para los asuntos de familia dentro de la ciudad es competente como juzgado de familia el Amtsgericht Frankfurt am Main (juzgado de primera instancia).
En la práctica, las distancias cortas dentro de Fráncfort y del área Rin-Meno facilitan la custodia compartida: si ambas viviendas están cerca, el hijo conserva el mismo colegio, el mismo grupo de amigos y la misma rutina, y eso es lo que hace el modelo viable en el día a día.
Cómo continúa
La custodia compartida es una cuestión de régimen de visitas, no de custodia en sentido jurídico; ambas se confunden con frecuencia y siguen reglas muy distintas. Qué rige en cada caso y conforme a qué decide el juzgado está en custodia y régimen de visitas.
Si el régimen de cuidado debe fijarse junto con las demás consecuencias del divorcio, el lugar para ello es el convenio regulador, con la limitación de que los acuerdos sobre custodia y visitas no vinculan al juzgado. Y lo que además rige de inmediato con la separación lo trata la separación antes del divorcio.
Que la custodia compartida funcione lo deciden las circunstancias del día a día: la edad del hijo, la distancia entre los dos hogares y si los progenitores pueden hablar del día a día. Se lo valoramos con honestidad, también cuando la respuesta va en contra del modelo.
Aviso legal: Este artículo sirve a la información general y no sustituye el asesoramiento jurídico en el caso concreto. Las leyes, los plazos y los importes mencionados reflejan la situación en el momento de su publicación y pueden cambiar. Una valoración vinculante solo se obtiene en una consulta personal.
